compañías de smartphonesComo podrás imaginar, cada año que acaba se hace una ingente cantidad de estudios sobre lo acaecido en el sector de la telefonía móvil, comos e hace también en cualquier otro. Para ello, se tienen en cuenta todo tipo de aspectos, dando como resultado una cantidad de datos de todo tipo que, desde luego, resulta digna de estudio. En esta ocasión, de entre lo mucho que se ha podido observar del 2018 venimos con una interpretación de estadísticas no especialmente alentadora, pues vamos a hablar de 5 compañías de smartphones que están en las últimas.

¿Qué compañías de smartphones pueden decirnos “adiós” muy pronto?

Las que parece que no pueden o no quieren seguir invirtiendo millonadas en el sector son HTC, Sony, LG, Motorola y Nokia. Veamos qué ocurre con cada una de ellas.

HTC

Tan famosos que fueron algunos de sus modelos y para lo que han quedado… El 2018 ha sido un año fatal para HTC, la primera de las compañías de smartphones a las que les va bastante mal, especialmente los últimos meses. Hemos podido saber que los ingresos interanuales se han reducido un 70%, obteniendo unos ingresos tan bajos como se no se veía desde hace más de 10 años. El resultado de esto será un despido de 1 de cada 4 trabajadores.

Hay que recordar que en 2017, y también tras observar algunos trimestres negativos, se optó por vender una parte de la división de teléfonos inteligentes a Google, incluyéndose un trasvase de dos millares de empleados.

Aun así, encontramos esfuerzos como su centro en la gama media alta y productos estrella como el primer teléfono móvil con blockchain.

Aunque si la cosa no va bien suponemos que tirarán por la realidad virtual, pues las gafas Vive que tienen son todo un éxito.

Sony

A Sony le pasa un poquito lo mismo que a HTC; tuvo una buena temporada con los Xperia, que se pusieron muy de moda, pero nada más. Menos de un lustro y de ser la marca más vendida en diferentes ejercicios ha pasado a quedarse décima, ocupando una cuota del 2.5% en nuestro país.

Eso sí, en este caso, la marca sí cuenta con otros productos de muchísimo éxito como la videoconsola PlayStation o sus televisores y también sus sensores IMX, que se inrcoporan a teléfonos de diferentes marcas.

De momento este año seguirán adelante con su primer 5G, el XZ4 y con la ampliación de sus aparatos de gama media, pues los altos precios de sus buques son demasiado, resultando totalmente incapaces de competir con los gama alta de Samsung.

LG

Des de que salieron a la venta sus teléfonos ya me olía yo que no iban a durar demasiado. Hacen unos televisores con calidad material estupenda y su webOS es el más seguro del mundo pero, desde luego, los surcoreanos no destacan por sus teléfonos móviles.

Llevan arrastrando pérdidas en este sector desde el año 2016 aunque, como es de imaginar, tienen divisiones superexitosas, como las de televisión. Esto hace que, en cómputo, siga mereciendo la pena tener los teléfonos en venta, pero no por mucho tiempo más.

Motorola

Hace mucho tiempo que en Motorola no saben qué hacer. Han pasado por Google, por Montain View… Han cambiado de nombre y se han retractado, siguiendo como Motorola después de décadas y como Lenovo en otros países.

Es cierto que en mercados emergentes no les va mal, teniendo muy buenas ventas, sobre todo, en móviles de entrada. También ayuda el hecho de que grandes marcas como Xiaomi o Huawei no tengan presencia en algunos mercados, limitando las opciones.

Sin embargo, más allá de estos pocos países, la marca no pinta prácticamente nada en el mercado de la telefonía móvil actual, muy inteligente y muy alejada de lo que ofrece la firma.

Nokia

La última de las 5 compañías de smartphones que están en las últimas es la tan conocida Nokia, una marca que los de mi quinta recordamos con muchísimo cariño por el mítico Nokia 3110 (o el 3310). De hecho, hasta aun existiendo Android tenían una cuota de mercado impensable, con 1 de cada 3 usuarios de smartphone teniendo un Nokia.

Sin embargo, hace ya mucho tiempo que pasa sin pena ni gloria por el sector de la telefonía móvil por no saberse adaptar. Ha cambiado de manos y ha vuelto a las de algunos de sus antiguos directivos, refrescándose un poco pero, sin duda, obteniendo como resultado pérdidas considerables en cada ejercicio.