No es que no lo supieran hace tiempo pero lo que no han hecho, en cualquier caso, es comunicarlo oficialmente. El caso es que por fin Samsung ha hablado de los problemas con el Galaxy Note 7 así que misterio resuelto.

Problemas con el Galaxy Note 7
El fallo parte de un diseño interior demasiado ajustado.

La primera persona a la que le sucedió este problema debió haber quedado totalmente sorprendido al ver que su móvil explotaba o se incendiaba solo sin ningún motivo evidente.

Aunque además del susto por el incidente, que desde luego podría ser muy grave, estaba la cuestión de a dónde iría a parar la inversión realizada. Claro, al ser un caso masivo, la empresa se pronuncia pero tratándose solo de un caso aislado, ¿encontrarían esas primeras personas una respuesta favorable? Esperemos que sí.

El caso es que después de muchos meses peleando por solucionar a las decenas de usuarios que confiaron en su nuevo lanzamiento los serios problemas que representó su comercialización, recientemente es que Samsung ha hablado oficialmente de los problemas del Galaxy Note 7. Y qué menos que dar una explicación, ¿no?

Al parecer el diseño del Note 7 ha sido la principal causa de los problemas con el Galaxy Note 7 puesto que existía poco espacio en el interior del teléfono para cubrir la necesidad de expansión que tiene toda batería a raíz de su uso.

El problema ha tenido lugar porque la esquina superior derecha de la batería se ha visto seriamente afectada por el ajustado diseño interno. El ánodo y el cátodo que normalmente están separados por una capa lo bastante gruesa para que no se toquen, estaban separados en realidad por una capa más fina de lo normal que, tras deteriorarse daba como resultado que los dos polos se tocaban provocando el cortocircuito que generaba los problemas con el Galaxy Note 7.

200.000 unidades del Galaxy Note 7 han tenido que ser sometidas a pruebas para poder llegar a esta conclusión, lo que nos da un dato de las pérdidas que ha podido sufrir la empresa con este inconveniente. Lo positivo es que, conociendo la causa del fallo, la firma ya ha tomado la decisión de adoptar unos estándares de calidad superiores a los que requiere la industria actualmente para evitar que pueda haber en el futuro problemas de este tipo nuevamente.