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Dos rivales que compiten desde siempre. Pero cuando de pantallas se trata, Apple ha sido por muchos años el líder. Sin embargo, Samsung no perdió tiempo en diseñar paneles que estuvieran a la altura y ganaran competitividad. Hoy veremos el duelo por las pantallas: Galaxy S4 vs. iPhone 5, dos smartphones en donde el apartado de lo visual se destaca ampliamente.

¿OLED o LCD?

El primer señalamiento son las diferentes tecnologías elegimos para cada compañía. Samsung opta por la tecnología LCD, de larga data, mientras que Apple se ha cambiado a OLED. Por ejemplo, las pantallas LCD no emiten luz por sí mismas, utilizan una luz trasera que aumenta el consumo de la energía y reduce la relación de contraste. Por otro lado, la de OLED sí emite una luz propia, por lo cual no necesita una luz trasera y esto tiene el efecto de que la pantalla sea más oscura y aumente su relación de contraste.

El Galaxy S4 ofrece más brillo. Además, en la experiencia en colores vuelve a vencer el Samsung porque dispone de una mayor cantidad de subpíxeles rojos y azules. La gama de colores es un punto muy destacado y contribuye muchísimo a aumentar la calidad de la pantalla. Para verlos en los números, mientras este presenta una gama del 139%, el Apple goza de 104%. Este es uno de los puntos que puede definir el duelo por las pantallas: Galaxy S4 vs. iPhone 5.

Una de las características más importantes para establecer la eficiencia de la pantalla es el consumo de energía que esta necesita, es decir, qué baterías y cuántos miliamperios precisa para una buena autonomía. El Samsung consume 0,70 W, pero el iPhone lo supera utilizando 0.66 W. Aquí gana el segundo porque la diferencia es casi imperceptible. Este es un punto muy a favor de OLED, por el cual vemos que esta tecnología se encuentra en pleno crecimiento, aunque todavía tiene un margen importante para continuar mejorando.

Si tenemos que decidir en este duelo por las pantallas: Galaxy S4 vs. iPhone 5, podríamos decidirnos por la primera. La elección es compleja ya que se trata de dos displays de altísima calidad y rendimiento. El vencedor es Samsung ya que la tecnología LCD ofrece ventajas muy definitorias, y la de OLED se encuentra en pleno desarrollo y progreso (aunque la acelerada innovación puede darnos a pensar que terminará por derrotar a su contrincante).

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